a riqueza en metales de la Península
Ibérica atrajo, desde tiempos muy remotos, a los pueblos más
civilizados del Mediterráneo Oriental, que buscaron
su expansión comercial por las costas occidentales
del Mediterráneo e incluso por las del Atlántico.
Aunque se tiene constancia, como así lo
atestiguan los hallazgos arqueológicos, de que nuestra
Península fue visitada con anterioridad por
otros pueblos navegantes procedentes de Oriente, que
comenzaron a llegar a nuestras costas desde finales
del III milenio a. C. y continuaron haciéndolo
durante gran parte del siguiente, los primeros
colonizadores históricos de Occidente y de nuestro
litoral fueron los fenicios, a los que siguieron
después los griegos.
Al principio, las visitas de ambos pueblos
sólo consistían en simples viajes mercantiles para
explotar las riquezas de los países occidentales;
más tarde intentaron establecerse firmemente en
nuestro suelo, ya mediante la creación de simples
factorías comerciales, o bien fundando verdaderas
ciudades que sirvieran de base a su comercio.
| |
|

|
|
Los
fenicios, pueblo semita dedicado al comercio,
lograron expandir su influencia cultural por
todo el Mediterráneo desde fines del II
milenio hasta el s. VIII a. C. |
| |
Los fenicios y su expansión por Occidente
Los fenicios eran un pueblo semita organizado
en ciudades-estado independientes, cada una con su
propio gobierno, entre las cuales destacaron Arados,
Berytos, Biblos, Sidón y, principalmente, Tiro. Todas
ellas estuvieron situadas en la franja costera del
actual Líbano y constituían florecientes emporios
mercantiles. En sus manos estuvo, desde fines del II
milenio a. C., gran parte del tráfico marítimo
mediterráneo, hasta que la opresión y conquista de
su país por los asirios puso fin (desde finales del
siglo VIII a. C.) a su actividad exterior, hasta que
desaparecieron en el 332 a. C., cuando fueron
incorporadas al creciente imperio de Alejandro Magno.
Para facilitar el comercio marítimo, que
realizaban a gran escala, los fenicios fundaron
numerosas colonias o factorías mercantiles esparcidas
por las costas mediterráneas, y aun por las
atlánticas del Sur de España y de Marruecos. A la
cabeza de aquel movimiento expansivo figuraba Tiro,
que durante su hegemonía se convirtió en la
metrópoli de todas las posesiones del mundo fenicio.
Los fenicios y Andalucía
| |
 |
|
Dibujo
de una nave fenicia. Obsérvese el
extraordinario parecido que guarda con la
"jábega", embarcación típicamente
malagueña. |
|
|
|
Hacia el año 1000 a. C. (o tal vez antes),
los tirios se establecieron en el Sur de España,
donde fundaron la colonia de Gadir (Cádiz),
estratégicamente situada para comerciar con el reino
de Tartessos, que ocupaba la Cuenca del Guadalquivir.
Posteriormente, y en fecha no muy precisa, fundaron
otras factorías, como Abdera (Adra, en la costa de
Almería), Sexi (Almuñécar, en la costa de Granada),
Malaka (Málaga)
y otras muchas en la costa atlántica andaluza y en la
del Algarbe (Portugal). Todas estas factorías no eran
sólo punto de embarque y depósitos de mercancías,
sino también importantes centros pesqueros, en donde
se practicaba la salazón y conserva del pescado.
El principal móvil que impulsó a los
fenicios a instalarse en nuestro país fue su afán de
adquirir los metales que los tartesios explotaban en
las minas de su territorio, como el cobre, el oro y,
especialmente, la plata, o bien los que importaban de
fuera, como el estaño, procedente de Galia, Portugal, Asturias, la
Bretaña francesa y, sobre todo, de Inglaterra, así
como el ámbar, que llegaba al gran mercado de
Tartessos desde las costas del Báltico, productos
que, posteriormente, fueron a buscar los propios
fenicios navegando por el Atlántico.
Los fenicios y el litoral malagueño
A juzgar por los restos arqueológicos que
están apareciendo continuamente, el litoral
malagueño fue un lugar de asentimiento de preferencia
por
los fenicios, quizá por su ubicación geográfica
intermedia en las costas del Sur peninsular, para la ubicación de sus emporios
mercantiles.
Además de la gran urbe que hubo de ser
Malaka en su momento, de cuya importancia ya nos dejó
constancia Herodoto, y de la que, en la actualidad,
apenas quedan vestigios arqueológicos importantes a
causa de los destrozos ocasionados por una
construcción urbanística irrespetuosa con la
Historia, el diario SUR informaba el pasado mayo de
que, en la zona conocida como Casa de la Viña,
correspondiente a la población malagueña de Torre de
Mar, había tenido lugar el hallazgo de un importante
yacimiento arqueológico correspondiente a la época fenicia, que venía a
sumarse a otros de años anteriores, y que, según las
primeras estimaciones, podía remontarse a la segunda
mitad del siglo VII a. C. En esa ocasión se trataba
de una torre de vigilancia e intercomunicación, una
vivienda agrícola y una tumba de tipo fosa de época
arcaica, todo ello localizado en el sector SUPT-10 de
la mencionada localidad.
Según el Departamento de Patrimonio del
Ayuntamiento de Vélez-Málaga, estos nuevos hallazgos
arqueológicos constituyen una interesante aportación
al conocimiento de la época prerromana de la
Península Ibérica y vienen a confirmar que la costa
del municipio de Vélez-Málaga fue uno de los
principales enclaves de la colonización fenicia en
Andalucía y el Mediterráneo occidental.
Sistema defensivo
Los estudios preliminares inducen a pensar
que una de las construcciones halladas debió de
funcionar como puesto de vigilancia y comunicación
entre los centros urbanos de Toscanos, en la
desembocadura del río Vélez, y el Morro de
Mezquitilla, en la desembocadura del río Algarrobo.
Aunque la fuerte erosión
que ha sufrido la edificación sólo
ha permitido conocer su cimentación y parte de sus
paredes, que, en gran medida, se encuentran ya
perdidas, este nuevo hallazgo contribuye, de manera
relevante, a conocer los sistemas defensivos que
tuvieron que establecerse en el litoral de la
provincia de Málaga durante la época fenicia y es el
primero de estas características que se documenta en
España.
|
 |
|
|
Imagen
de los restos hallados en la Casa de la Viña.
Foto SUR.
|
|
|
|
|
Vivienda destruida
En esa misma zona se han
encontrado también los restos de una vivienda fenicia
cuya antigüedad puede datarse entre los siglos VIII y
VII a. C. Según el rotativo, de la vivienda sólo se ha
documentado una bolsada de materiales, ya que el
yacimiento fue destruido casi en su mayor parte en los
años setenta del pasado siglo a causa de la
realización de un camino. No obstante, de él se ha
recogido un significativo conjunto de ánforas y otras
vasijas domésticas, como platos y cuencos, así como
diversas piezas de cerámica elaboradas a mano. La
importancia del hallazgo radica en que es el tercer
edificio agrícola fenicio que se conoce en el
territorio andaluz, y todos ellos localizados en el
distrito municipal de Vélez-Málaga.
El enterramiento
Asimismo, a unos 150 metros de la vivienda
fenicia había sido encontrado un enterramiento aislado
cuya cronología podía cifrarse entre la segunda
mitad del siglo VIII e inicios del VII a. C. La tumba
se halla excavada en la roca y el estado de
conservación de su contenido apunta a
que ha sido saqueada, ya que sólo conserva algunos
fragmentos de cerámica de diferentes vasijas, entre
los que destacan los restos de un jarro de boca de seta
con barniz rojo y la piedra que servía para tapar su
entrada.
Hallazgo
de una ciudad en la zona costera de Vélez-Málaga
Avalando esta hipótesis de la importancia
que los fenicios hubieron de dar a la zona de
Vélez-Málaga para sus asentamientos, estos restos arqueológicos se veían
incrementados, el pasado mes de julio, con el hallazgo
de la que podría ser la ciudad púnica más grande de época arcaica de Andalucía,
según informaba también el diario SUR.
Los restos
arqueológicos que se han descubierto ahora conforman
una manzana de viviendas que ocupa una superficie cuya
extensión abarca más de 40 metros de largo y unos 12
de ancho. Los primeros estudios han puesto de
manifiesto que se trata
de un nuevo sector arqueológico, que viene a sumarse
a los tres hallados en las
primeras excavaciones llevadas a cabo en 1973 durante
la construcción de una vivienda y la posterior ampliación de
la carretera N-340.
Según ha notificado el Departamento de Patrimonio
veleño, este nuevo hallazgo arqueológico induce a
pensar en la existencia de un amplio sector urbano en
esta zona veleña, origen de la antigua ciudad fenicia
de época prerromana (primera mitad del siglo VIII a.
C.) hoy conocida como Las Chorreras, y que, según las
primeras estimaciones, puede ser la población fenicia
de mayores dimensiones que se levantó en las costas
de Andalucía: los expertos calculan que ocupó unas 6
hectáreas y su habitabilidad pudo tener una duración
aproximada de 75 a 100 años, hasta que fue
abandonada.
| |
|
| |

|
|
El nuevo descubrimiento consiste en tres grandes viviendas que
se levantan de forma escalonada y aterrazada, con
diferentes niveles y adaptadas a la topografía del
terreno. Foto SUR. |
| |
|
El hallazgo de este nuevo yacimiento ha tenido lugar en una
colina conectada al mar, formada por diversos
promontorios, en la zona conocida como Urbanización
Cerro y Mar, enclavada en el núcleo de población de
Mezquitilla, en el término municipal de Vélez. El
descubrimiento consiste en tres grandes viviendas que
se levantan de forma escalonada y aterrazada, con
diferentes niveles y adaptadas a la topografía del
terreno. Los restos quedan delimitados por una gran
calle de unos 40 metros que discurre paralela a una
vaguada que parte desde la misma playa y que continúa
hacia el norte, precisamente donde hace tres años se
realizó el descubrimiento de otras viviendas.
Los restos que se han conservado corresponden
a los zócalos de las viviendas, construidos con
materiales arcaicos. Se trata de muros rectos
levantados a base de grandes cantos rodados, unidos,
casi siempre con arcilla, con una altura media que
oscila entre 0,50 y un metro, y sobre los cuales se
elevaban paredes de adobe, que aparecen derruidas en
el interior de las viviendas. En una habitación, que
parece debió utilizarse como dormitorio, se conserva
incluso el suelo y el enlucido de las paredes, algo
poco frecuente en este tipo de hallazgos.
Diversos utensilios
También han aparecido diversos utensilios
vinculados a las diferentes habitaciones, tales como la vajilla
completa de una de las cocinas (mesa de piedra,
cuencos, fuentes, ollas y morteros, entre otros
utensilios) y dos escarabeos de tradición egipcia
(amuletos, uno de marfil y otro de piedra), lo que
induce a pensar en la existencia de un santuario en
esta misma manzana.